Echenique, vuelve a reclamar medidas restrictivas en el juego

Durante el pasado Estado de la Nación volvió a relucir el sector del juego. Y no podía ser de otra forma que de la boca de Pablo Echenique, diputado en las Cortes por Podemos. 

El grupo que en el Congreso encabeza Pablo Echenique plantea la “limitación de apertura de casas de apuestas y salones de juego cerca de centros educativos y dedica un apartado específico a pedir un incremento de la inversión sanitaria, desbloquear Ley de Salud Mental, incrementar prestaciones de salud bucodental, la incorporación directa del funcionariado en el sistema público de salud o garantizar el derecho al aborto en cualquier hospital o centro público del país. Pero, además, el grupo confederal quiere que desde el Estado se promueva el uso de las lenguas cooficiales así como favorecer el reconocimiento del asturiano, el gallego y el aragonés. 

Echenique vuelve a cargar contra el juego, a sabiendas de las restricciones actuales y el control sobre menores y autoprohibidos por parte de los establecimientos de juego. Hay que recordar que el padre de Echenique tuvo una empresa de máquinas de juego pero él se olvida de cuál fue la fuente que propició que estudiara una carrera universitaria y se pudiera labrar un futuro profesional. La «ojeriza» de Echenique con el juego sigue … y no será el último capítulo.

El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, que en sus manifestaciones se distingue por su lenguaje incendiario y venenoso, ha puesto de manifiesto relieve, una vez más, la dosis de sectarismo y odio que es capaz de destilar cuando los asuntos abordados no se ajustan a sus trasnochados esquemas mentales. Por ésa razón al plantearse el tema de las ayudas a las empresas derivadas del Covid-19 el demagógico Echenique salió diciendo que su partido “propondria” sacar a algunos sectores de las ayudas, como el de las casas de apuestas que destruyen la economía y que pertenecen a un sector parasitario que destruyen la economía de las familias trabajadoras y de los barrios y no deberían recibir ayudas del estado.”

Y además Echenique insulta a su padre, Enrique Fermín Echenique Grande, quien durante varios años gestionó en Zaragoza una empresa dedicada a la explotación de máquinas B.