Luz verde a la nueva Ley del juego de Aragón que incluye el control remoto de las máquinas y el endurecimiento en los controles de acceso a los locales

El Consejo de Gobierno ha aprobado la reforma de la Ley del Juego de Aragón, que data del año 2000 y que había quedado desfasada. El texto normativo, que ahora se trasladará a las Cortes de Aragón para su tramitación, aspira a proteger a los colectivos más vulnerables, como a los jóvenes y a las personas que presenten adicción al juego.

Entre las medidas más destacadas que figuran en el proyecto de reforma destaca el endurecimiento en los controles de acceso a los locales, restricciones en la apertura de salones, prohibición de publicidad y refuerzo de los programas de prevención de la ludopatía.

Una de las principales novedades es la prohibición de abrir o ampliar locales de juego a menos de 300 metros a pie desde la puerta principal de los locales hasta la entrada de los centros de educación primaria y secundaria, bachillerato, ciclo de formación profesional básica o enseñanzas artísticas profesionales y hasta establecimientos públicos que realicen actividades de ocio y tiempo libre principalmente a menores y jóvenes, y lo mismo hasta locales de actividades de formación no reglada que hayan sido acreditadas por el Instituto Aragonés de Juventud a las puertas de acceso del local de juego.

Asimismo, la ley especifica la obligación de que los locales de juego dispongan de un servicio de control de acceso y registro de visitantes situado expresamente en la entrada de cada una de las puertas de acceso del establecimiento. Además, se obliga a identificar a los clientes con su DNI para comprobar que no son menores o que están incluidos en el registro de personas prohibidas al juego. Los locales deberán mantener diariamente actualizado este registro.

Respecto a las personas en el registro de personas prohibidas al Juego hay un cambio importante, ya que la inscripción no decae de forma automática transcurrido un periodo determinado de tiempo sino que pasa a ser indefinida, aunque el interesado puede solicitar la cancelación pasados seis meses del registro.

La publicidad de los locales es otro de los aspectos que se ha reforzado. Así, se prohíbe toda forma de publicidad, patrocinio y promoción de las actividades que incite o estimule la práctica del juego, con especial protección a los menores. Asimismo, el exterior de las instalaciones no podrá exhibir que induzcan a error sobre la actividad autorizada, información sobre el importe de premios o mensajes que sugieran la facilidad para obtener premios.

También muy enfocado a los jóvenes, se prohíbe a las empresas de juego la realización de actividades de captación y de fidelización de clientes, cualquiera que sea el medio o el soporte. Esta prohibición es extensiva a la entrega de bonos de fidelización o el ofrecimiento de juego gratuito o a precio inferior al autorizado.

Se endurece igualmente el control remoto de las máquinas de juego, que deberán disponer de un sistema de monitorización que almacene un mínimo de tres meses la fecha y la hora de cada jugada, las cantidades jugadas y los premios entregados.

Por último, el texto revisado refleja el compromiso del Gobierno de Aragón para adoptar medidas que desincentiven los hábitos y conductas patológicas relacionadas con el juego, con especial atención a los sectores sociales más vulnerables.